Este blog ha sido creado para contribuir a llenar el vacío de información veraz que dejan en méxico, los medios de desinformación masiva que orquesta el duopolio televisivo. (Televisa y Tv Azteca) según datos del inegi controlan el 86% de los medios de comunicación en el país y es bien sabido que estan aliados y son parte del poder...
viernes, 6 de mayo de 2011
Azota violencia a médicos
Encuentran 25 cuerpos más en fosa clandestina en Durango
Encuentran 25 cuerpos más en fosa clandestina en Durango. Foto: Bernandino Hernández/Cuartoscuro
Notimex
Durango, 5 May.- Elementos del Ejército Mexicano localizaron hoy 25 cuerpos más en la fosa clandestina ubicada en la colonia Vicente Suárez, al sur de esta ciudad, con lo que suman 144 los cadáveres hallados en las últimas semanas, informó la Fiscalía General del Estado.
Señaló que hasta las 18:00 horas de ayer se extrajeron 25 cuerpos, de ellos 23 son del sexo masculino y los dos restantes del sexo femenino.
Asimismo, dio a conocer que este operativo continuará este viernes por parte de los elementos castrenses, apoyados por personal de la Fiscalía General de Justicia.
Cabe hacer mención que hasta el miércoles pasado se habían encontrado 119 cuerpos en tres distintos sitios, a los que se le suman los 25 encontrados en esta fosa, lo que da un total de 144.
martes, 26 de abril de 2011
Por qué la Guerra contra las ,en México no puede ganarse
Cada día se hunde más en un profundo agujero. Ese agujero se ha convertido en una tumba masiva para miles de mexicanos, principalmente jóvenes.
En Matamoros, Tamaulipas, las escuelas cierran luego que sus autoridades reciben amenazas de bombas. Los periódicos tímidamente informan que las amenazas “podrían estar relacionadas” con la venganza del Cartel del Golfo por el asesinato de uno de sus líderes, Tony Tormenta, en una operación militar días antes. El Presidente Obama llama al Presidente Calderón para felicitarlo por abatir al señor de la droga. Las autoridades mexicanas predicen una nueva ola de violencia en el estado, a medida que los Zetas avanzan para disputar el control del debilitado Cartel del Golfo.
Ya sea que se mida por el aumento en la seguridad pública, por una reducción en el abastecimiento de drogas al mercado de Estados Unidos, o por el desmantelamiento de organizaciones que trafican drogas, la guerra contra las drogas está fracasando.
Ya van cuatro años desde que el Presidente Felipe Calderón anunció la ofensiva envió decenas de miles de soldados a las calles. Los resultados son un record de 37.000 homicidios relacionados con la droga hasta ahora y miles de quejas por abusos a los derechos humanos por parte de la policía y las fuerzas armadas.
El arresto de cabecillas de las drogas y figuras menores han despertado guerras territoriales violentas, sin ningún efecto notable en los flujos de ilícitos. El asesinato de políticos, amenazas a civiles e interrupción de la vida diaria han hecho crecer la espiral descendente.
Nada de esto debería resultar sorprendente. Aunque la Secretaria de Estado Hillary Clinton ha exhibido el Plan Colombia como modelo para México, la guerra contra las drogas tampoco resultó allí. Una década completa y 7 billones de dólares luego que comenzó el Plan Colombia, la producción regional de droga permanece estable y grupos paramilitares más pequeços han reemplazado a los grandes carteles como traficantes. Algunos crímenes violentos, tales como secuestros, han disminuido, pero la corrupción se ha profundizado con cantidad de representantes del Congreso bajo investigación, juicios y sentencias por sus relaciones con paramilitares.
La militarización, con una combinación de su razón de ser en la guerra a las drogas y la contra-insurgencia han dejado a Colombia con el peor record en derechos humanos del hemisferio. Se han afectado las relaciones dilomáticas, ya que muchas naciones vecinas ven en la presencia militar de Estados Unidos y su involucramiento en la guerra a las drogas de Colombia como una amenaza a la auto-determinación de la región.
A pesar de estos resultados, la administración Obama ha anunciado planes para extender indifinidamente la Iniciativa de Mérida, diseñada por la administración Bush para durar tres años y costar 1.3 billones de dólares. La Administración ha solicitado 282 millones de dólares para México bajo esta Iniciativa en el presupuesto para el 2012. El problema es que a la guerra contra las drogas no le faltan fondos, sino que no puede ganarse.
Mientras exista un mercado lucrativo, los carteles encontrarán la forma de servirlo.
Eliminar operativos e incluso líderes de alto nivel simplemente diversifica y redistribuye el negocio. Los carteles tienen años de experiencia construyendo estructuras flexibles, con nuevos líderes o pandillas rivales reemplazando a otras desplazadas o debilitadas. En los niveles inferiores, reclutan de una fuente inagotable de jóvenes con pocas perspectivas en su vida, que han adoptadeo el lema: “Mejor morir jóvenes y ricos, que viejos y pobres”.
Si la guerra contra las drogas no puede ganarse, ¿significa esto que debemos resignarnos al poder sin freno de los carteles de la droga?
No. La otra tragedia de la guerra contra las drogas es que excluye estrategias más efectivas, apareciendo como la única opción. Mientras el gobierno de Estados Unidos gasta millones de dólares de sus contribuyentes para pagar firmas privadas estadounidenses de seguridad y defensa para “arreglar” México, no ha hecho casi nada para enfrentar las partes del crimen ortanizado que existen dentro de sus fronteras –demanda, transporte y distribución, oficiales corruptos, tráfico de armas y lavado de dinero.
Repensar la guerra contra las drogas no es sinónimo de rendirse. He aquí unos pocos elementos de una estrategia alternativa:
Seguir el dinero. En vez de tiroteos callejeros, podría hacerse mucho más en ambos países para atacar las estructuras financieras de las organizaciones criminales. Billones de dólares son lavados en instituciones y negocios financieros importantes. Si somos serios sobre querer debilitar al crimen organizado, es hora de ser serios para detener los flujos financieros ilícitos – aún cuando se afecten intereses poderosos.
Aumentar los fondos para la prevención y tratamiento del labuso de drogas. Encarar el uso ilegal de drogas como un problema de salud es una estrategia ganadora. La educación enseña a la gente joven los costos de la adicción y el abuso, y el tratamiento y programas de reduccion de daños pueden mejorar vidas y reducir costos a la sociedad, así como reducir la deanda de sustancias ilícitas.
Terminar con la prohibión, comenzando por la marihuana. Sin los billones de dólares de ganancias que proporciona la marihuana, los carteles de la droga tienen menos recursos para reclutar jóvenes, comprar armas y corromper políticos.
Dar a las comunicades un rol, además del de “víctimas”. A medida que fondos mexicanos y ayuda de Estados Unidos han sido destinados a la guerra contra las drogas, los programas sociales en México han sido severamente recortados. Esto es exactamente retroceder. Las comunidades fuertes – con empleos abundantes, oportunidades educativas y cobertura de necesidades y servicios básicos- son más capaces de resistir lal infiltración del crimen organizado.
A la estrategia de la guerra contra las drogas le faltan hitos o cualquier análisis real de las causas de raíz de la violencia. Cada día se hunde más en un profundo agujero. Ese agujero se ha convertido en una tumba masiva para miles de mexicanos, principalmente jóvenes.
La Administración Obama ha anunciado planes para intensificar la guerra contra las drogas en México y extender el modelo a naciones de Centro América y el Caribe. El Congreso parece deseoso de aprobarlos. Esto introduciría una nueva era de relaciones conducidas por los militares con nuestros vecinos latino-americanos y desataría conflictos violentos en esos países, como lo ha hecho en México.
Si esto ocurre, historias de horror como las de Ciudad Juarez y Matamoros tristemente se convertirán en la norma más que en la excepción.
Laura Carlsen es Directora del Programa de las Américas del Center for International Policy en la Ciudad de México, www.cipamericas.org.
http://www.cipamericas.org/es/archives/4374
Golpe simbólico
MISRATA, Libia, 25 de abril (AFP/DPA) - Los rebeldes libios aseguraron el lunes haber expulsado a las tropas de Muamar Gadafi hacia las afueras de Misrata, escenario de combates desde hace dos meses, en el mismo día en que la OTAN asestaba un golpe simbólico al líder libio destruyendo su oficina en Trípoli.
Varios jefes de grupos de combatientes de Misrata, a 200 km al este de Trípoli, declararon que las fuerzas gubernamentales, blanco de ataques desde
hace dos días, se habían retirado de la ciudad y se encontraban en los barrios periféricos.
“Ha habido enfrentamientos en el límite oeste de la ciudad, el resto se ha limpiado. Quedan algunos soldados escondidos en la ciudad, que tienen miedo a
ser matados, pero ya no quedan grupos de militares”, precisó uno de estos jefes.
Tras los violentos combates y bombardeos que causaron al menos 55 muertos y más de 200 heridos entre sábado y domingo, Misrata vive una cierta calma desde este lunes por la mañana. Sobre algunas zonas de viviendas de la ciudad siguen cayendo esporádicamente algunos cohetes y obuses, que causaron al menos nueve víctimas civiles pero, según un periodista de la AFP, no se escuchan ruidos de combates.
El doctor Mohamed Alfagieh dijo que había “cadáveres completamente carbonizados”. Se hallaron obuses pesados de 155 mm entre los restos de algunas viviendas.
Los rebeldes dicen haber “limpiado” el céntrico barrio de Zuabi.
En una mezquita, un muecín cantaba “Dios es grande, es mi único guía”. “Canta desde hace horas para calmar a la gente”, explicó a la AFP Seilam Naas, un habitante de 55 años que perdió a dos primos en 48 horas, uno a manos de francotiradores y el otro por un obús.
En los barrios controlados antes por los pro Gadafi, el avance de los rebeldes permitió liberar a habitantes, algunos de los cuales permanecieron encerrados en casa durante semanas debido a los francotiradores.
En Trípoli, blanco desde el viernes de bombardeos intensivos de la OTAN, la oficina de Gadafi, situada en su inmensa residencia del sector de Bab Al Aziziya, quedó completamente destruida por un ataque aéreo de la OTAN, según un periodista de la AFP.
Tres personas murieron y 45 resultaron heridas, 15 de ellas de gravedad, en el ataque, declaró el portavoz del régimen, Musa Ibrahim, durante una conferencia de prensa frente al edificio destruido. “Gadafi está en lugar seguro y dirige la batalla”, añadió.
En Bruselas, la OTAN anunció haber llevado a cabo un ataque selectivo en el centro de Trípoli contra “un centro de comunicaciones utilizado para coordinar los ataques contra civiles”.
Saif al Islam, hijo de Gadafi, denunció un “ataque cobarde” contra la oficina de su padre. Esto puede “aterrorizar a los niños pero no abandonamos la batalla y no tenemos miedo”, declaró a su cadena de televisión Allibiya, a la que afirmó que el combate llevado a cabo por la OTAN “está perdido de antemano”.
Por la noche, tres potentes explosiones estremecían el este de la capital.
A nivel internacional, la Unión Africana (UA) calificó “de inicio alentador” sus encuentros este lunes con representantes de ambos campos beligerantes de Libia, en su sede en Adís Abeba, para tratar de avanzar hacia un alto el fuego en el país.
Italia se declaró por su parte dispuesta a permitir que sus aviones lleven a cabo “acciones selectivas” contra “objetivos militares específicos seleccionados en territorio libio”.
Más al oeste, el domingo, las fuerzas leales a Gadafi bombardearon zonas cercanas al puesto fronterizo con Túnez de Dehiba, para tratar de recuperar el control de la ciudad de Wazan, según testigos.
La principal ciudad de esta zona montañosa, Zenten, a 145 km al suroeste de Trípoli, fue blanco de disparos con cohetes Grad de las fuerzas pro Gadafi que provocaron cuatro muertos y nueve heridos, según algunos habitantes.
Desde hace varias semanas, los combates se intensificaron en esta zona, donde las fuerzas de Gadafi intentan cortar las comunicaciones entre las localidades que se sublevaron desde el comienzo de la revuelta contra el régimen.
Sobrino de Gadafi, secretario privado de Ortega
Un sobrino del líder libio Muamar Al Gadafi, ligado a los servicios de inteligencia de su país, es uno de los secretarios privados del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, revelan despachos diplomáticos de Estados Unidos filtrados por la red WikiLeaks y divulgados hoy por El Nuevo Diario de Managua.
Según la fuente, se trata de Mohamed Lashtar, un libio de 51 años que se nacionalizó nicaragüense y ha trabajado para el mandatario nicaragüense desde la década de 1980, primero como operador político-financiero y en los últimos años como asesor en política exterior.
“Desde el comienzo de su administración (enero 2007), el presidente Daniel Ortega nombró a Lashtar como su secretario y asesor privado para asuntos internacionales”, indicó el informe al señalar que el sobrino de Gadafi “mantiene una oficina en la Cancillería y maneja grandes negocios en Nicaragua”.
Añadió que, entre otras funciones, Lashtar es gerente de la Agropecuaria Nicaragüense Árabe Libia (Anilib), fundada con capital libio-nicaragüense en 1983, y tiene nexos con la empresa Celeste S.A., vinculada a la familia Ortega-Murillo.
lunes, 25 de abril de 2011
Bombardean aviones de la OTAN oficinas de Muammar Kadafi
Foto Ap
Trípoli lunes, 25 de abril. Aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bombardearon en los primeros minutos de este lunes el complejo residencial y de oficinas de Muammar Kadafi, hecho que el gobierno libio calificó de intento de asesinato
.
La potentes explosiones de los proyectiles estremecieron varios edificios del centro de la ciudad e hirieron a 45 personas, según un primer recuento de las autoridades libias, que llevaron a periodistas extranjeros a observar la zona dañada durante la madrugada.
Una sala de reuniones, enfrente del despacho de Kadafi, fue alcanzada por la onda de la explosión y quedó destruida parcialmente, constató un periodista de Afp.
BBC indicó que dos misiles impactaron el complejo Bab al-Azizia, y aseguró que tres edificios del lugar fueron destruidos.
La televisión oficial suspendió sus transmisiones durante unos minutos después de la ofensiva aérea, pero al reanudarlas no informó sobre la situación de Kadafi, según los reportes recabados al cierre de esta edición.
Éste es el segundo ataque contra instalaciones regularmente utilizadas por el líder de la revolución antimonárquica de 1969. La embestida de este lunes se suma a bombardeos de la OTAN realizados viernes y sábado en el centro de la capital.
En Misurata, un día después del repliegue del ejército gubernamental libio a las afueras de este puerto del Mediterráneo, se reanudaron este domingo los combates en las calles del centro urbano entre opositores armados y presuntos miembros de tribus que respaldan a Kadafi y cuentan con el apoyo de la artillería oficial.
Los blancos de morteros y lanzacohetes Grad fueron tres zonas residenciales con posiciones rebeldes y el centro de la ciudad, donde la calle Trípoli sirve de línea de fuego entre las partes en combate, según una descripción de los hechos ofrecida por el portavoz rebelde en Misurata, Abdelsalam.
Las formas del enfrentamiento en Misurata adquieren cada vez con mayor claridad las características de una guerra de guerrillas, según un despacho de la Afp, que tiene un reportero en la ciudad, escenario bélico desde hace siete semanas.
El repliegue de la tropa fue anunciado el viernes por el gobierno libio para dar paso a una eventual negoción entre tribus, pero hasta el cierre de esta edición no había reportes sobre un diálogo.
El vocero del autoproclamado gobierno de transición libio, Ahmed Bani, reiteró hoy desde Bengasi su preocupación porque el movimiento del ejército gubernamental sea sólo de carácter táctico y que para ello utilice la excusa
de las tribus.
La sospecha de que el retiro del ejército sea una operación de fachada
fue también expresada por el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague.
Entre el viernes y el domingo, buena parte de los bombardeos de la OTAN, que combate al ejército gubernamental libio desde el 19 de marzo, se han dirigido a ablandar las posiciones de la tropa y destruir fuentes de su suministro en Misurata, 200 kilómetros al sureste de Trípoli.